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Construcciones

Hopfernbauerhaus, secaderos de lúpulo

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Alemania fue siempre el primer país productor de lúpulo en Europa. El lúpulo es uno de los cuatro ingredientes básicos de la cerveza, junto a la malta, el agua y los azúcares (aunque se le añadan ciertos aditivos más que maticen su sabor). Como gran productor, comienzan a surgir cerca de los grandes campos de producción de cebada, unas construcciones denominadas Hopfernbauerhaus (secaderos de lúpulo) en los que se almacena y seca el lúpulo, que luego se venderá para la producción de la cerveza. Este tipo de construcciones se encuentran especialmente en la región de Bayern, y provincias de la alta Austria, y datan del siglo XVIII. El centro productor más importante de Alemania es el Valle de Hallertau (en 2006 incluso máximo productor mundial). La producción de cerveza se comienza a legislar en 1516 cuando Guillermo IV de Baviera manda publicar la Reinheitsgebot, o le y de pureza Bávara, en la que se especifica los componentes que ha de llevar la cerveza, para que no se produjeran enfermedades derivadas de las condiciones de producción antihigiénicas, que llevaban a algunos productores a incluir ingredientes de dudosa procedencia, o bastante cuestionables dentro de la receta de la cerveza. Esta ley restringió en gran medida ciertos matices de sabor, pero garantizó que la elaboración de la cerveza con agua, malta de cebada y lúpulo, era correcta y sana.

La Mühlreisighaus en Spalt, data de 1746 y posee cinco pisos para el secado de la cebada. Es una construcción de gran altura que posee una estructura mixta de madera reforzada con mampostería, la disposición de la estructura de madera es la forma tradicional alemana, con secciones de madera medias que discretizan el paño y lo aseguran colocando diagonales en cada uno de los huecos de esas particiones. Esta estructura se llena con mampuestos y en la actualidad se encuentra a la vista, aunque es probable que estuviera enfoscada por el exterior con algún tipo de mortero de protección. La gran altura de esta construcción se debe a la función de secado del lúpulo, ya que al igual que en los secaderos ingleses, la altura favorece el movimiento del aire caliente, que se genera por acción de una combustión en la planta inferior. El mayor número de plantas permite secar más lúpulo, y que el aire circule de forma fluida desde abajo hasta la cubierta en la que se disponen agujeros para ventilar y que generen un efecto de tiro natural. Los forjados al igual que en los secaderos ingleses no son macizos, sino que permiten el paso del aire a su través.

Se trata de una tipología común en la construcción alemana, especialmente en las regiones del sur del país. La mayoría de este tipo de construcciones se han reconvertido en la actualidad, debido a la mecanización del proceso de la cerveza, y se utilizan como hoteles o viviendas particulares.

 

 

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